Temperamentos musicales

 

Con el nombre de temperamento nos referimos a los diferentes sistemas que se han usado a lo largo de la historia de la música para fijar los intervalos de las notas entre sí dentro del ámbito de una octava. Los temperamentos son especialmente requeridos para instrumentos de tecla y otros tipos no ajustables como la voz o un violín.Pitagoras-los-pitagoricos-y-muchos-triangulos-3 

Breve repaso a la historia de los temperamentos musicales

En cada época se han utilizado diferentes temperamentos en función de las necesidades musicales del momento. Veamos de forma somera algunos de los más representativos.

Temperamentos musicales en la Antigüdad y en la Edad Media

En la Antigüedad encontramos diferentes afinaciones de la octava. Sólo la afinación pitagórica pasará a la EM a través de Boecio.

Renacimiento: siglos XV y XVI

El nacimiento y desarrollo de la polifonía exige el uso de terceras y sextas más justas o puras (es decir, terceras tal y como se encuentran en la serie armónica), lo que no permite la afinación pitagórica. En el Renacimiento se establece la entonación natural o justa. Es imposible de llevarse a cabo lo que implica la división múltiple de la octava y el surgimiento de diferentes temperamentos mesotónicos. Al mismo tiempo, en siglo XV y XVI aparecen diferentes temperamentos semipitagóricos e irregulares en especial para laúd y vihuela.

Siglo XVII

Tiene lugar una revolución científica y el nacimiento de la acústica. El mesotónico de ¼ de comma es el temperamento más utilizado. Tiene el problema de que no cierra el círculo de quintas.

Siglo XVIII

La ampliación del ámbito modulatorio implica el surgimiento de varias opciones de temperamentos irregulares: los temperamentos barrocos franceses y alemanes, que permiten dar a cada tonalidad sus características emocionales particulares. Algunos de ellos son: SchlickKellner (“Bach”), D´Alembert, Kirnberger I, II y III, Rameau (Barroco francés), Werckmeister III y IV, Kirnberger II y III, Silbermann (Barroco alemán)… El Tartini-Vallotti es muy bueno para instrumentos de cuerda pulsada y frotada debido a que los trastes se pueden mover perpendiculares al diapasón.

Siglo XIX

Se impone el temperamento igual. Un temperamento ya conocido y perfectamente estructurado por Francisco de Salinas a finales del siglo XVI. Fue rechazado por sus terceras muy agudas y por hacer igual todas las tonalidades. El temperamento igual se generaliza primero en España y Francia, y más tarde en Alemania e Italia. Inglaterra es el último país en adoptarlo.

Siglo XX

Surgen numerosas alternativas a la división de la octava en 12 partes. A ello contribuye en gran medida el mayor conocimiento que se tiene del diferentes músicas de tradición oral a lo largo del planeta. Las nuevas propuestas se crean además motivadas por la disolución de la diferencia entre consonancia y disonancia. A partir de ese momento se aceptan séptimas, novenas, oncenas… Algunas propuestas son las llevadas a cabo por autores como Harry Partch, Alois Haba o por la corriente musical francesa conocida como espectralismo.


Bibliografía

Asselin, Tierry. Musique et temperament. París: Éditions Costallat, 1985.

Fauvel, John; Flood, Raymond; Wilson, Robin [eds.]. Music and Mathematics. From Pythagoras to Fractals. New York: Oxford University Press, 2006.

Goldáraz Gaínza, J. Javier. Afinación y temperamentos históricos. Alianza música: Madrid, 2010.

Jean, Sir James. Science & Music. Nueva York: Dover, 1968 (reimpresión de la edición original de 1937).

Lindlay, Mark. “Temperaments”, en SADIE, Stanley [dir.]. The New Grove Dictionary of Music and Musicians, vol. 25. Londres: Macmillan, 2001.