El piano vienés

El piano vienés

Réplica moderna de un fortepiano de Stein.

Fortepiano de Stein de 1775 conservado en el Museo de Instrumentos Musicales de Berlín.

Gottfried Silbermann y su sobrino Johann Heinrich parecen haber hecho copias directas de la mecánica de Cristofori añadiendo únicamente los levantadores de apagadores de los agudos y los graves con unos tiradores manuales. Sin embargo, otros constructores alemanes, que posiblemente ni siquiera conocían el trabajo de Cristofori, hicieron una mecánica mucho más simple que reducía al mínimo la acción de Cristofori y lo adaptaba a los pianos cuadrados. Este tipo de mecánica recibió el nombre de Stossmechanik y es el principio a partir del cual los constructores ingleses y sus seguidores construyeron sus pianos. La muerte del hijo de Silbermann pone fin al trabajo del constructor alemán y con ello a esta mecánica basada en la de Cristofori.
Si Cristofori, Silbermann y otros constructores posteriores trataron de fabricar un clave dotado de expresión dinámica, los constructores alemanes y austríacos de la última parte del siglo pretendieron construir un clavicordio más potente. No en vano Alemania, Austria y Escandinavia eran los únicos lugares en los que el clavicordio estaba aún en uso a finales de siglo. Así, los modelos de pianos cuadrados más simples construidos con la Prellmechanik muestran claramente su origen constructivo: lo único que los diferencia de los clavicordios es la adición de una tuerca en la parte trasera para determinar la longitud vibrante de cuerda y el reemplazo de la tangente por un macillo con un gozne en la parte de atrás de la tecla. No tenían mecanismo de escape. Asimismo, un buen número de estos instrumentos tenían los macillos sin cubrir, lo que les dotaba de una sonoridad similar a la del clave.

Sistema Prellmechanik sin mecanismo de escape de un piano cuadrado anónimo de hacia 1770. Para dejar espacio al macillo, la parte de atrás de la tecla es más estrecha que en el frente; los apagadores están entre las cuerdas y se desacoplan cuando el final se levanta con la tecla. Imagen y leyenda procedentes del New Grove on line.

Sistema Prellmechanik sin mecanismo de escape de un piano cuadrado anónimo de hacia 1770. Para dejar espacio al macillo, la parte de atrás de la tecla es más estrecha que en el frente; los apagadores están entre las cuerdas y se desacoplan cuando el final se levanta con la tecla. Imagen y leyenda procedentes del New Grove on line.

Johann Andreas Stein (1728-1792)

El desarrollo de un sistema individual de escape llegó de la mano de Johann Andreas Stein. Este mecanismo será el más usado en Austria y Alemania durante más de 70 años. En 1777 el mecanismo debió de evolucionar lo suficiente como para gustar a Mozart, quien se quejaba de macillos que se quedaban pegados a las cuerdas. Una importante característica de estos pianos es tener macillos extremadamente pequeños y ligeros. Además, es esencial en estos instrumentos el revestimento de cuero de los macillos en lugar de fieltro para conseguir una delicadeza de articulación y de matices. Además la cabeza de los macillos era hueca, igual de los de Silbermann y los apagadores podían levantarse con un sistema de rodilleras dispuestos bajo el teclado. Todos los pianos de Stein tenían cinco octavas.
-1777. Mozart (también Beethoven) elogia la mecánica vienesa de Johann Andreas Stein, alumno de Silbermann por la ligereza del teclado, la velocidad de respuesta y el refinado control de la pulsación. Debido a estas características sus instrumentos gustaron mucho a los clavecinistas
-Stein se instala en Austria
-Otros constructores vieneses: Anton Walter, Conrad Graf, Brodmann, Johann Schanz, J. J. Könnicke, Matthias Müller, Johann Schmidt, J. L. Dulken…

IMA 6.879

«Prellemechanik» con escape. Al presionar la tecla, el pico choca contra el extremo superior del hueco, impulsando el martillo hacia la cuerda. Cuando termina de subir la tecla, el pico se sale del hueco, gracias a que la lengüeta es móvil y se retira hacia atrás. Con el pico fuera del hueco, el martillo puede caer libremente a su posición inicial. Cuando se suelta la tecla, el pico resbala hacia abajo por la cara de la lengüeta y se coloca de nuevo dentro del hueco (Historia de la música en 6 bloques. Bloque 4. Pajares Alonso, Roberto L.).

Contribuciones técnicas de Stein:

    • Refuerza las tapas armónicas y adapta la mecánica diseñada por Cristofori con un apagador independiente para cada nota y el mecanismo de escape ideado por el italiano
    • En sus pianos los macillos están en contacto directo con las teclas, lo cual da lugar a un movimiento mecánico comparable a un rebote
    • Su pianos poseen: velocidad de respuesta, ligereza del teclado y flexibilidad
    • Su mecánica permite un control muy refinado de la pulsación y colores diferentes en función de la potencia empleada
    • Su pianoforte, y la mecánica vienesa en general, es concebido más como una amplificación del clavicordio, “mecánica vienesa”

Mozart sobre los Stein

Voy a empezar con los pianofortes Stein. Antes de haber visto uno de ellos prefería a cualquier otro de los instrumentos de Spath; en lo sucesivo debo preferir los Stein, porque apagan mucho mejor el sonido que los del de Ratisbona. Cuando hago un ataque fuerte, puedo dejar el dedo en la tecla o levantarlo y el sonido termina al instante […]. De cualquier forma en que toque las teclas, el sonido es siempre igual. No resuena nunca, nunca es demasiado fuerte ni demasiado suave o completamente extinguido; en una palabra, siempre es igual. […] Sus instrumentos tienen la superioridad particular sobre los demás de tener un escape; un constructor sobre cien se preocupa de esto. Pues sin escape es imposible evitar el rebote y la vibración después de que se golpee la nota”. W. A. Mozart

Imágenes, vídeos y audiciones

Pincha aquí para ver un extraordinario vídeo en el que se toca el Concierto para piano nº 22 de Mozart con un fortepiano vienés. Pincha aquí para ver un vídeo en el que Andreas Staier interpreta el Concierto de Mozart para piano nº 27 con un fortepiano vienés. Pincha aquí para ver un breve vídeo documental sobre un concierto con un piano Walter que Mozart utilizó durante su última década de vida en Viena y para el que compuso sus últimos conciertos para piano.

Piano cuadrado (Alemania o Austria, ca. 1770) Prellmechanik sin escape. Nogal.

Piano (Alemania central, ca 1790) fa-fa6, Prellmechanik sin escape, dos palancas de rodilla: laúd de almohadilla y resonadores.

Piano de Stein (Augsburg, 1786). Fa1-fa6

Piano de J.A. Stein (Augsburg, 1788), fa1-fa6, 2 rodilleras para elevar los apagadores. Sonata nº9 (K. 311) (1788) primer movimiento de Mozart en este piano.

Fantasía en re (K. 397), primer movimiento (1772) de Mozart. Piano moderno. Sonido homogéneo, brumoso y potente.

Fantasía en re (K. 397) (1782) de Mozart en un piano copia de un Stein de 1788. El sonido es más corto y suave, pero más variado en el agudo y el grave. Las notas de la mano izquierda suenan más claras.

Pianoforte de J. A. Stein (Augsburgo, 1793). Fantasía en do (K. 394) (1782) de Mozart en este piano Stein sampleado. La4= 417.

Anton Walter (1752-1826)

En 1782 Mozart compró un piano de Anton Walter probablemente con una Stossmechanik. A mediados de los setenta desarrolló la Prellmechanik a partir de los hallazgos de Stein. Estos pianos eran muy similares a los claves austriacos y del sur de Alemania y poseían un cuerpo plano. La mayoría tenía dos cuerdas en los registros grave y medio que se golpeaban a la vez, y una en el registro agudo. En los pianos cuadrados sin embargo dos cuerdas eran golpeadas al mismo tiempo en toda la extensión del instrumento. Sabemos que estos pianos se construían en diferentes afinaciones: tono bajo de cámara 405-425, tono alto de cámara 430-440 y tono de coro 450-465.
La mayoría de estos pianos cuadrados y grand pianos tenían al menos un par de registros para conseguir diferentes colores tímbricos: el registro forte levantaba todos los apagadores a la vez, mientras que el registro piano introducía una cinta de tela entre las cuerdas y los macillos apagando así el sonido producido. Otro registro más raro, el de laúd, consistía en poner una cinta de piel dispuesta cerca del puente. Los tiradores eran de mano o de rodilla. En los años noventa el registro de fagot se puso de moda: consistía en una pieza de madera con un pequeño rollo de papel o seda que al ser acercado a las cuerdas graves producía un zumbido con la vibración de las cuerdas.
Aún no había una expectativa clara sobre el sonido que debía esperarse en estos instrumentos de modo que estos primeros pianos podían sonar a clave, a clavicordio, a arpa o a dulcimer.
Hasta finales de siglo los principales objetivos fueron construir una mecánica que fuera más sencilla de manejar, capaz de sutilidades, un buen sistema de repetición de notas, un buen sistema de apagadores, unos bajos con cuerpo y unos agudos no demasiado débiles. La potencia no eran una prioridad.

Imágenes, vídeos y audiciones

Piano Walter (Viena, ca. 1780) comprado por Mozart en 1783. Tiene 3 botones de mano, 2 para elevar los apagadores (forte o resonancia) en cada mitad del teclado y otro moderador, pero también tiene dos palancas de rodilla para la misma función de forte. Es un diseño de transición.

Piano Walter (Viena, ca. 1790), caja de nogal, dos palancas de rodilla (forte y moderador).

Piano Walter (Viena, ca. 1795) con dos palancas de rodilla.

Marcha turca (1781-83) de Mozart en una copia de un Walter de ca. 1791.

Concierto para piano y orquesta nº 20, primer movimiento (1785) de Mozart en una copia de un Walter. La ligera orquestación se corresponde con la poca sonoridad de estos instrumentos debido a la baja tensión de las cuerdas y a la estructura ligera de la caja.

Bibliografía

EHRILICH, C. The Piano: a History. Londres: 1976, 2/1990.

PAJARES ALONSO, Roberto L. Historia de la música en 6 bloques. Bloque 4. Dinámica y timbre. Los instrumentos. Madrid: Visión libros.

PALMIERI, R. [ed.]. Encyclopedia of Keyboard Instruments, i: The Piano. Nueva York: 1994.

PARAKILAS, J. [ed.]. Piano Roles: Three Hundred Years of the Piano. New Haven y Londres: 2000.

RIPIN, Edwin M. [ed.]. Keyboard instruments. Studies in Keyboard Organology, 1500-1800. New York: Dover, 1977 (reimpresión de la edición original de 1971).

RIPIN, Edwin [et. al.]. Piano. Nueva York y Londres: 1988.

RIPIN, Edwin M.; BELT, Philip R. [et. al.]. “Pianoforte”, en The New Grove Dictionary of Music and Musicians, vol. 19. Londres: Macmillan, 2001: pp. 682-714.

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